Como "última línea de defensa" para el frenado de emergencia de los ascensores, la tecnología de los paracaídas ha logrado recientemente un gran avance. Los paracaídas de doble frenado, desarrollados conjuntamente por las principales empresas nacionales de componentes de ascensores y universidades, se han puesto en producción en masa. Su velocidad de respuesta de frenado es un 40% más rápida que la de los productos tradicionales y su confiabilidad en condiciones de trabajo extremas ha sido certificada por instituciones autorizadas de la industria.
Con el aumento del número de edificios de gran altura, la seguridad del funcionamiento de los ascensores ha atraído una atención generalizada. Como componente clave que detiene por la fuerza la cabina del ascensor cuando el ascensor tiene exceso de velocidad o está fuera de control, el funcionamiento del dispositivo de seguridad está directamente relacionado con la vida de los pasajeros. Los paracaídas de seguridad tradicionales adoptan en su mayoría una única estructura de frenado mecánico, que es propensa a retrasar el frenado en entornos hostiles como bajas temperaturas y alta humedad. El nuevo paracaídas de doble frenado integra de forma innovadora la tecnología de frenado mecánico y frenado auxiliar electromagnético: cuando la velocidad del ascensor supera el umbral de seguridad, la pinza mecánica se activa primero y, al mismo tiempo, el dispositivo electromagnético aplica la fuerza de frenado de forma sincrónica. Esta doble protección garantiza que el automóvil se detenga de manera estable en 0,5 segundos, evitando lesiones secundarias causadas por el impacto de frenado.
Los expertos de la Asociación de Elevadores de China afirmaron que esta tecnología ha pasado 1.200 pruebas de fallas simuladas realizadas por el Centro Nacional de Inspección y Supervisión de Calidad de Elevadores y puede funcionar de manera estable en el rango de temperatura de -30 ℃ a 60 ℃. Actualmente, se ha aplicado en proyectos de renovación de ascensores de edificios residenciales y complejos comerciales de gran altura en ciudades como Beijing y Shanghai. En el siguiente paso, la industria promoverá la inclusión de la tecnología de doble frenado en la nueva norma nacional para equipos de seguridad de ascensores para mejorar aún más el nivel de protección de seguridad de los ascensores.